Durante el último tiempo en Chile, hemos sido testigos de un complejo panorama en términos económicos, políticos y sociales, el que se ha agudizado con la llegada del COVID 19. Instalando múltiples preocupaciones entre la población, así como también, un fuerte sentimiento de angustia, ansiedad y desesperanza. Si bien, este sentir es causado por el escenario actual, existen situaciones que potencian los miedos e inseguridades en las mujeres, y que nos hacen sentir aún más vulnerables. ¿Qué podría provocar este sentir? La violencia contra las mujeres en contexto de relaciones de pareja. Si, una problemática que se ha intensificado en cuarentena, pues hemos visto como las cifras de denuncias han aumentado.

Lamentablemente, en confinamiento es muy difícil tomar acciones preventivas, por que las mujeres están en desventaja, encerradas con quienes las agreden, tomar medidas inmediatas se vuelve urgente. Para eso existen canales de denuncia, ayuda y protección. Sin embargo, es una tercera persona la que podrá orientar a la víctima para que pida ayuda, entendiendo que es un problema público.

Entonces nos preguntamos ¿qué podemos hacer frente a esa situación? Y la respuesta inmediata es prevenir e intervenir. Prevenir, es la forma en que podemos anticiparnos a los hechos, en que podemos evitar que un acontecimiento no deseado ocurra. Pero ¿Cómo prevenimos?

Entendiendo que la desigualdad y la violencia se basa en una construcción sociocultural que ha sido perpetuada a lo largo de la historia, debemos pensar en sus causas, consecuencias y manifestaciones, desarrollando instancias de aprendizaje que permitan tomar conciencia y problematizar al respecto, entregando directrices para la acción. Solo de manera informada es que podremos contribuir a la prevención del problema.

Nos encontramos en una situación especialmente desfavorable, pues además de estar en confinamiento, nos sentimos en absoluta indefensión. Se ha designado a una ministra que no representa las motivaciones del movimiento feminista, ni tiene una perspectiva de género, por lo que frente a este escenario nuestra herramienta más importante es la organización entre nosotras mismas, dentro de nuestras comunidades, aportando desde nuestros saberes para que vecinas, amigas o familiares que estén viviendo alguna situación de violencia, puedan recibir una ayuda inmediata y efectiva, a través de la protección y la orientación que con conocimiento, podamos entregarles.

Es así que, bajo esta circunstancia, hemos pensado que nuestra forma de aportar desde el área de prevención, es contribuyendo en la formación de mujeres conscientes que logren reconocer, problematizar y desnaturalizar situaciones de violencia y que, a su vez, puedan tomar medidas concretas que permitan disminuir los efectos del machismo. Para esto, la Defensoría de la Mujer impartirá el “Taller de sensibilización en violencia contra las mujeres en contexto de pareja”, que tiene por objetivo: Contribuir a la visibilización y problematización de la Violencia de género, específicamente contra las mujeres.

Hacemos un llamado a todas las mujeres que desde sus organizaciones o de manera individual, sientan el interés y la motivación por aprender, cuestionar y conversar en torno a esta temática a que se inscriban en el taller dictado por el área de prevención de la Defensoría de la Mujer, por todas y para todas, por la erradicación de la violencia patriarcal.

Javiera Vergara
Trabajadora Social
Defensoria de la Mujer.