De las cifras que hay registro oficial, en Latinoamérica entre los meses de enero y octubre de este año, se han perpetrado 2.755 feminicidios. Cabe destacar que hay países que carecen de toda información, otros países que tienen cifras que discrepan entre sí, según la institución informante y algunos casos que reconocen que la “cifra negra” debe ser muy superior a la informada por los Estados y sus instituciones. 

Según los datos oficiales, recopilados en las páginas webs latinoamericanas de las policías, ministerios de gobierno y CEPAL de cada país, a la fecha en Chile se registran 66 femicidios, en Argentina 255, en Brasil 497, en México 874, en Colombia 178, en Bolivia 100, en Puerto Rico 45, en Paraguay 29, en Costa Rica 11, en Ecuador 89, en Perú 100, en Uruguay 24, en Panamá 26, en Venezuela 175, en El Salvador 71, en Honduras 240 y en Trinidad y Tobago 20. 

Latinoamérica destaca a nivel mundial por las altas cifras de violencia hacia la mujer, las que año a año no disminuyen conforme las legislaciones -lentamente- se van actualizando, ni como las agrupaciones de mujeres claman y reclaman en todos nuestros países. 

Como región estamos en una situación precaria en políticas de salud públicas, recursos y financiamiento, legislación y sanciones, programas de rehabilitación para los agresores y sus víctimas, campañas comunicacionales para sensibilizar y educar, y principalmente en la incorporación de perspectiva de género en la educación, para erradicar la violencia contra la mujer, de forma estructural y permanente. 

Ya no basta con la masificación de las marchas de 8M que se replican cada año en la región, ni con la visibilización que le dan los medios de comunicación a estas acciones, tampoco los esfuerzos aislados y específicos que sólo responden a hechos puntuales. Hoy requerimos Estrategias de Prevención de Violencia Hacia la Mujer que tengan planes de acción claros y que respondan a la multidimensionalidad del problema. 

 Actualmente, en Latinoamérica le llamamos Violencia de Género o Violencia Intrafamiliar a hechos diferentes. Cada país decide las características de cada violencia, y los Estados, a través de sus instituciones legislan y actúan de forma local y sin una amplitud de mirada que nos permita erradicar transversalmente la violencia contra la mujer. 

¿Qué exigimos las mujeres latinoamericanas unidas por la erradicación de la violencia contra la mujer? 

1. Datos. Exigimos que los Estados de los países latinoamericanos posean repositorios de información que permita gestionar con Perspectiva de Género la temática relacionada con la Violencia contra las Mujeres.

2. Recursos. Exigimos que se asignen todos los recursos económicos que sean necesarios para tratar a las mujeres víctimas de violencia que tenemos hoy en nuestros países. También exigimos recursos humanos que nos permitan trabajar con las familias y los agresores, para que no reincidan. Por último, requerimos infraestructuras públicas, para el estudio, tratamiento y prevención de la violencia contra la mujer.

3. Legislación: exigimos que todos los países latinoamericanos tengamos una Ley de Violencia contra la Mujer y haga énfasis especial en los feminicidas.

4. Policías y Tribunales, exigimos que estén preparadas para atender a las mujeres víctimas de violencia y a sus familias. Esta formación y capacitación debe tener gran foco en las instancias de denuncia primarias.

5. Educación con Perspectiva de Género, exigimos que se eduque a nuestra infancia sobre la base de los valores de igualdad, equidad y respeto. Los planes educativos desde los niveles iniciales deben considerar la educación sexual y la diversidad de género.

6. Medios de comunicación responsables, exigimos el tratamiento adecuado de las noticias de violencia contra las mujeres y los femicidios, que se expongan los hechos con respeto y comprensión que la responsabilidad siempre es del agresor y no de la víctima. Exigimos medios de comunicación que erradiquen los estereotipos de género y las hipersexualización de las mujeres, niñas y adolescentes.

7. Organizaciones No Gubernamentales y Fundaciones sin Fines de Lucro, exigimos que estén consideradas como parte fundamental de la estrategia para enfrentar la violencia contra la mujer. Estas instituciones poseen acabados conocimientos, vasta experiencia y una profunda voluntad y convicción para trabajar incansablemente por erradicar esta violencia.

A Latinoamérica y todas sus mujeres, nos urge que la violencia hacia a la mujer, en todas sus formas -física, psicológica, económica, sexual, digital, laboral, simbólica y de trayecto- sea erradicada de forma permanente, y esto sólo lo lograremos con el trabajo y compromiso real de los Estados, la sociedad civil, las empresas, la academia y los medios de comunicación. Estamos dispuestas y disponibles para que nunca más tengamos que llorar la pérdida de una mujer, y como dice la letra de la canción “Canción sin miedo” de la cantautora mexicana Vivir Quintana, Gritamos por cada desaparecida Que resuene fuerte: ¡Nos queremos vivas! ¡Que caiga con fuerza el feminicida!” 

Firmamos, 

Mujeres Latinoamericanas Unidas por la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. 

Ignacia Barros Tejeda, Periodista, Chile. Directora Ejecutiva Consultora LaresHub. 

Gabriela Paulette Delgado Acevedo, Abogada, Puerto Rico. 

Marllan Yarlin Granados García, Fiscal, Colombia. 

Paula Treuque, Abogada, Argentina. 

Noelia Vázquez Aponte, Psicoanalista Junguiana, México y Puerto Rico. 

Diva Hadamira Gastélum Bajo. Paritarista. Presidenta de IDHIS. 

Leyla Toledo Olivares, Abogada, Chile. Directora Ejecutiva de la Defensoría de la Mujer. 

Iris Berenice Angélica Lozano Rivas, Abogada, México. 

Iskra Rodríguez Martín. Psicóloga clínica dinámica y terapia corporal. Venezuela- Chile. 

Rosario Alfaro Martínez. Especialista en prevención de violencia sexual en la infancia. México. 

Jheovana Molina López, Abogada, México. 

Pilar García Cabrera. Religiosa de la Compañía de Santa Teresa de Jesús. México. 

Flor de Liz Dueñas Izarra, Jueza, Perú. 

Abril Daniela Pérez Gutiérrez, psicóloga y culturóloga, México.