El pasado sábado 19 de diciembre, en el marco de la conmemoración del día nacional en contra el femicidio, la Defensoría de la Mujer realizó el conversatorio “Mujeres en el proceso constituyente, ¿Cómo garantizar los derechos de las mujeres en la nueva Constitución? La instancia contó con la participación de grandes invitadas nacionales e internacionales de gran connotación y se realizó a través de la plataforma Zoom. El evento se dividió en tres mesas; La primera mesa, “Derechos de las mujeres en la nueva Constitución; La segunda mesa, “Derecho a una vida libre de violencia” y la tercera mesa, “Educación sexual, aborto, género y disidencias”.

Mesa 1: Derechos de las mujeres en la nueva Constitución

La jornada comenzó a las 10:00 a.m. con una breve introducción sobre el trabajo de la Defensoría de la Mujer y la labor que la organización ha realizado durante el año 2020. Después, durante la primera mesa, la discusión se desarrolló en torno al rol de la mujer en la política y la nueva constitución, donde la exponente, María Soledad Pardo, abogada feminista Candidata al Doctorado de Derecho Constitucional, interpretó este cambio constitucional -que tendrá la representación paritaria de las mujeres- como un momento revolucionario.

Según Pardo, a pesar de lo rupturista que es la representación paritaria, durante este proceso la mirada feminista necesita ampliarse y ser más pluralista, cuestionando así el feminismo hegemónico, que tiende a incorporar más a la mujer blanca y privilegiada que aquella que sufre más tipos de opresión. Desde este mismo punto de vista, la abogada hace el llamado a que durante este cambio constitucional se ponga en marcha materias como sueldo igualitario y labores domésticas no remuneradas, puntos en los que no ha habido avances desde hace años. De esta forma, el enfoque beneficiará a aquellas que han sido históricamente más reprimidas.

Mesa 2: Derecho a una vida libre de violencia

La segunda mesa estuvo marcada por una mirada internacional sobre la violencia machista que se da en múltiples contextos y en todos los países, sin embargo, el foco de la conversación estuvo puesto sobre los femicidios y las experiencias de las expositoras para luchar en contra de la cultura patriarcal y prevenir las muertes desde la responsabilidad política de los países. Las exponentes de esta mesa son; Diva Gastélum de México, senadora y maestra en derecho social y familiar; Ana Lima de Uruguay, abogada experta en derechos humanos de los niños y María Del Rosario Alfaro Martínez de México, experta en violencia hacia la niñez y directora ejecutiva de Afectividad y Sexualidad A.C.

La expositora Diva Gastélum relató su experiencia política en México, en donde el patriarcado y la cultura machista ha sido un constante impedimento para que haya avances en la disminución de la violencia hacia las mujeres. Un ejemplo de ello ha sido la resistencia que hubo para tipificar el concepto de feminicidio, término que en numerosas veces se ha tratado de eliminar, ya que en este país no existe el entendimiento de que las mujeres son asesinadas en razón de su género. Esto a pesar de las impactantes cifras de femicidios que se revelan día a día, como el caso del 2020, año en el que durante los primeros siete meses fueron asesinadas más de dos mil mujeres.

Ana Lima de Uruguay, comenta una experiencia radicalmente distinta a la de México, pero igualmente significativa, debido a que durante el año pasado hubo 23 muertes por femicidio. Además, relata, que al igual que México, existe resistencia política para poner en marcha leyes que eliminen la violencia de género. Ya que recién el año 2017 se logró implementar la ley integral de género, por la cual el estado tiene que hacerse cargo de las situaciones de violencia hacia las mujeres según los estándares internacionales. Ana evalúa formas de actuar con respecto a la violencia hacia la mujer, y según su perspectiva, el estado debe mirar estos hechos desde el punto de vista de los derechos humanos, asumiendo que estos tipos de violencias son más radicales hacia aquellos grupos más vulnerables, como el caso de mujeres indígenas o de escasos recursos.

La última expositora de la mesa dos, María Rosario Alfaro (México), señaló la relevancia de prevenir la violencia infantil, siendo las niñas quienes están más expuestas a abusos de tipo sexual. Para ello, la experta recomienda la promoción de una infancia libre de abusos, ya que la crianza positiva es una buena base para evitar la reproducción de la violencia estructural en la adultez, y así, eventualmente, se podrá disminuir la violencia hacia la mujer.

Mesa 3: Educación sexual, aborto género y disidencias

La tercera y última mesa titulada tuvo tres exponentes; Magdalena Rivera, Médica Sexóloga. Directora Escuela Transdisciplinaria de Sexualidad. Actriz, docente y facilitadora en Colectiva Teatral Andalur; Claudia Rodríguez, Escritora, performista y activista travesti autónoma. Diplomada en género y egresada de trabajo social y, por último, Carolin Toloza, Médica psiquiatra y psicoterapeuta, integrante del equipo de acompañamiento psicosocial Ley IVE Hospital El Pino.

La primera exponente de esta mesa, Magdalena Rivera, recalcó la importancia de la educación sexual, ya que este tipo de información nos entrega las herramientas suficientes para construir una sociedad libre de discriminación y violencia, en donde no exista tabúes sobre estas temáticas, independiente de la edad o género. Además, destacó que a través de la educación hay mejor disfrute de los actos sexuales y hay menor posibilidad de contraer enfermedades de trasmisión sexual. Finalmente, Rivera concluye que a través de la educación sexual es posible construir ambientes sociales seguros para las mujeres. Por ejemplo, mediante la introducción de términos como consenso, por lo que se respeta la intimidad y la salud de manera mutua, reconociendo a los pares como compañeras y no como un objeto sexual.

Seguido de ello, Carolin Toloza, contextualiza como se ha implementado la ley que despenaliza la interrupción voluntaria del aborto en tres causales (Ley IVE) tras tres años de su entrada en vigencia. La médica señala que no existe libertad al momento de aplicar la interrupción voluntaria del embarazo bajo los términos de esta ley, ya que finalmente es el médico quién decide si se realiza el procedimiento o no debido a la objeción de consciencia, por lo que la aplicabilidad del aborto recae en el médico y no en la mujer. Es por ello que Toloza propone que en esta nueva constitución se incorpore la despenalización de manera correcta, es decir, reemplazando las regulaciones de la medicina, en donde el respeto hacia la decisión de las mujeres pese más que los médicos, reubicando los roles y la opinión de las personas gestantes como sujetas de derecho.

La última exponente, Claudia Rodríguez, expuso sobre la experiencia que ha tenido como travesti. Desde su punto de vista, el modelo capitalista, la cultura heteronormada y el patriarcado invisibiliza constantemente a las disidencias sexuales y de género. Por ello, durante esta nueva constitución Rodríguez apunta a que se le dé más importancia a la voz y representación disidente, y hace el llamado a que grupos más privilegiados y organizaciones sociales den la reflexión sobre la poca visibilidad y las múltiples vulneraciones que sufren las mujeres travestis, quienes tienen menos oportunidades, menos acceso a educación, a la formación y a la opinión pública.

Finalmente, Leyla Toledo, directora de la Defensoría de la mujer agradeció con mucha emoción a los asistentes y a las exponentes por compartir sus experiencias, y hacer del conversatorio un espacio de experiencias compartidas con respecto a las violencias a las que mujeres sufren diariamente.

Por Rayén Carvajal