Como fundación que trabaja por erradicar todo tipo de violencia patriarcal contra las mujeres, escogimos como fecha de realización de este conversatorio, el día 19 de diciembre de este año 2020, ya que se conmemora el día nacional contra el femicidio en nuestro país.

a) ¿Por qué el 19 de diciembre?

La fecha elegida recuerda el caso de Javiera Neira Oportus, quien el 19 de diciembre de 2005 y con sólo seis años de edad fue asesinada a manos de su padre cuando intentó impedir los maltratos y asesinato contra su madre, desde ese momento, se transformó el crimen en un ícono por la lucha contra el femicidio, modificando la concepción social que se tiene respecto al tema.

Según las senadoras impulsoras de la ley en Chile, esta legislación busca “visibilizar este delito como la forma más extrema de violencia contra las mujeres, así como también dignificar la memoria de quienes han sido víctimas de femicidio, reconociendo, a su vez, el aporte del movimiento feminista en la erradicación de la violencia contra las mujeres en nuestro país”.

El proyecto fue aprobado el martes 27 de octubre de 2020, en la cámara del Senado de Chile.

b) Femicidio:

La teoría feminista conceptualiza el femicidio como un crimen misógino que refleja, en grado extremo, el sentido de propiedad, dominación y control que ejercen los hombres hacia las mujeres en las sociedades patriarcales.

Para la red chilena contra la violencia hacia las mujeres la definición de femicidio es el “asesinato de una mujer cometido por un hombre por el hecho de ser la víctima una mujer. Bajo esa definición entran no solamente los femicidios íntimos de pareja, sino que también otros tipos de femicidios, como podría ocurrir en aquellos casos en que la mujer es asesinada por un pariente que no sea el esposo o el conviviente y también en aquellas situaciones en que las mujeres fueron asesinadas porque el agresor demuestra su mayor valía y destreza con la vida de la mujer”.

c) Actualidad:

En la realidad Latinoamericana, las cifras son alarmantes, estas nos indican que una de cada tres mujeres sufre violencia de parte de su pareja o expareja y en el año 2019 hubo casi cuatro mil femicidios en la región de los cuales 45 ocurrieron en Chile.

Y si analizamos la tutela y protección del estado a las víctimas de violencia, constatamos dos cifras relevantes, primero, que el 42% de los femicidios en contexto intrafamiliar cometidos durante 2018 contaba con denuncias previas y medidas cautelares para proteger a las mujeres, las que desgraciadamente no fueron efectivas y en segundo término, que una de cada tres estudiantes no acuden a las instancias institucionales cuando han sido abusadas o violentadas porque no confían en obtener justicia. Más aún, temen ser indicadas con el dedo como provocadoras de la situación que vienen a denunciar.

La pandemia y las medidas sanitarias que hemos soportado este último año,  han agravado la situación y evidenciado aún más estos indicadores.  Desde marzo han visto un aumento de 190% en los llamados de ayuda al 1455, (fono de orientación y ayuda a mujeres víctimas de violencia dispuesto por el SERNAMEG  y se han producido un total de 53 femicidios en chile en lo que va del 2020.

d) Desafíos como fundación. ¿Cuántas muertes más deben ocurrir?

Debemos ser enfáticas en señalar que la violencia contra las mujeres está arraigada en nuestra sociedad, no sólo en las relaciones familiares, sino en todos los espacios que transitamos. Muchas veces cuesta identificarla, ya que ha estado por siglos naturalizada,  por lo que debemos apuntar a un cambio de paradigmas sociales y legislativos, como lo sería la participación de mujeres feministas en  la redacción de la nueva Constitución que expongan estas temáticas y políticas públicas con enfoque de género.

Hoy más que nunca, necesitamos avanzar hacia una nueva sociedad que imparta una educación no sexista, preocupándonos del desarrollo integral de las personas y esto involucra deconstruir los roles de género, y expandir las potencialidades de cada persona, considerando también una educación que aborde la sexualidad de manera amplia e inclusiva y no limitada sólo a aspectos biológicos.